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martes, 12 de noviembre de 2013

El socialismo también es usurero

Autores:
Luis Alberto López Rafaschieri y José Alberto López Rafaschieri
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No defenderemos a los comerciantes que obtenían dólares subsidiados para vender al mismo precio ofrecido por mercaderes que no tenían contactos en Cadivi. Esas empresas hicieron mal, que se abran las averiguaciones necesarias.

El asunto que nos interesa ahora es el supuesto aspecto ético que se le da al accionar del gobierno y el control de las ganancias que, dice el PSUV, debería ser reglamentado. Cuestiones que nos llevan a plantear una primera pregunta, ¿este modo de hacer "justicia" no debería aplicar también para las empresas públicas? Ya formamos juicios sobre los negocios del sector privado, pero recordemos, asimismo, que el gobierno venezolano tiene una faceta comercial. Pensemos en el negocio petrolero del socialismo del siglo XXI, por ejemplo. A PDVSA le cuesta unos $5 producir un barril de petróleo, mas este producto es vendido en los mercados internacionales en unos $100, generando el escandaloso margen de ganancia de 1900% aproximadamente, números que no conocen ni aún los traficantes de sustancias ilegales.

Surgen entonces más interrogantes: ¿Hablaríamos de justicia si los países pobres decidieran saquear a Venezuela por ganar tanto vendiendo petróleo? ¿Hay una usura buena y otra mala? ¿El porcentaje que fija el mercado es éticamente correcto en el mundo petrolero e inmoral en el sector electrodomésticos? ¿Quién afecta más a los pueblos con su margen de ganancia, el que vende petróleo o el que vende televisores de plasma?

Sí, presidente Maduro, la ambición desmedida es mala, como dijo el rabino que usted citó. El problema es que el socialismo que ustedes predican no existiría sin la usura. Ustedes no tienen moral para decir que los otros comerciantes son explotadores si desde el gobierno se hace lo mismo y peor.


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martes, 13 de agosto de 2013

El 14 de abril no votaron por el modelo

Autores:
Luis Alberto López Rafaschieri y José Alberto López Rafaschieri
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Cada vez que Hugo Chávez ganaba una elección presidencial, decía que los venezolanos habían votado por el modelo político que él representaba, pues ya no querían nada con el capitalismo ni con la democracia burguesa. Chávez nunca dejó de presentar las victorias de su candidatura como la preferencia de unos ideales que trascendían el cargo en disputa, sin embargo, para el 14 de abril de 2013, cuando a lo venezolanos les tocó votar por presidente en un tarjetón donde no aparecía Chávez, el asunto de cuál modelo era más simpático fue de nuevo puesto a prueba.

En ese entonces, Maduro representaba muy bien el esquema de país que deseaba Chávez, pero a duras penas logra ganar por un estrecho margen, pareciéndose muy poco a la votación del teniente coronel, a pesar de que el PSUV venía de obtener dos contundentes victorias nacionales sucesivas en menos de seis meses.

Ese 14 de abril, el programa político en las filas revolucionarias era el mismo de octubre de 2012, mas el cambio de apellidos ahuyentó a miles de seguidores, lo que dejaba en entredicho la creencia chavista de que votar por Chávez era escoger un modelo de sociedad. Los venezolanos estaban viendo al hombre, al candidato, con la misma fascinación irracional de etapas históricas superadas.

En el socialismo del siglo XXI, el peso del nombre sobre las ideas es claramente palpable cuando se revisan las votaciones de Chávez y Maduro en el estado natal del líder fundamental del PSUV, Barinas, donde la ventaja por la que ganaba Chávez era cercana a los 20 puntos, mientras que Maduro no logró distanciarse 5 puntos de su rival en esa región.

El modelo no contó ni cuando Chávez ni cuando Maduro. El socialismo del siglo XXI padece de la misma enfermedad que otros movimientos políticos del mundo menos desarrollado, el personalismo. Lo que quería el fallecido presidente lo sabemos, lo que quiere el sucesor lo sabemos, diferenciémoslo muy bien de lo que quieren los venezolanos, y de las formas óptimas de organización social.

Rómulo Gallegos falleció en abril de 1969, mas esto no repercutió de inmediato negativamente en los seguidores de su proyecto. Chávez murió en marzo de 2013, pero su partido político perdió instantáneamente cientos de miles de votos. Modelo es modelo, personalismo es personalismo.


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sábado, 26 de mayo de 2012

El PSUV, ¿un partido comunista?

Autores:
José Alberto López Rafaschieri y Luis Alberto López Rafaschieri
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El 25 de abril de 2010, el Partido Socialista Unido de Venezuela aprobó en su llamado "Libro Rojo" los principios generales profesados por la organización que encabeza el Presidente Chávez. Lo bueno de este documento es que ayuda a aclararle las ideas a quienes todavía debaten el tipo de socialismo que aspira instalar el chavismo en nuestro país.

Hay quienes, por ejemplo, dicen que Chávez habla de un modelo nuevo que no es marxista ni se parece al cubano. Otros, contando a los mismos chavistas, se confunden pensando que el socialismo del PSUV no tiene relación con las dictaduras comunistas que se constituyeron en Europa del Este y Asia. Y hay quienes inclusive llegan a pensar que el socialismo de Chávez está ligado a los sistemas políticos de Francia, Alemania y los países escandinavos.

Más de una década de gobierno le indican a cualquiera la influencia que el modelo comunista tiene en Chávez y sus ayudantes, pero como dijimos, a estas alturas hay gente que se confunde y no termina de entender hacia dónde nos dirigen los chavistas. Afortunadamente, muchas veces los políticos se parecen a los villanos de ficción en que dejan claro, y por escrito, buena parte de lo que planean.

El libro Rojo del PSUV establece en sus principios generales que el partido de Chávez se declara Socialista y Marxista (puntos 3 y 4), y dice en su página 46 que los militantes de estas organización deben asumir la máxima del Che Guevara, "la revolución se lleva en el corazón para morir por ella", frase que, demás está decir, debería ser escalofriante para quienes tienen hijos militando en ese partido, pero ése es otro asunto... Lo importante es que el PSUV llama a inmolarse por el proyecto político de Chávez apelando al más famoso comunista de América Latina, el Che Guevara, y hace expresa su identidad socialista y marxista.

Que el PSUV se declare marxista le identifica de inmediato con el comunismo, porque está afiliándose a una doctrina político-económica muy bien definida que se basa en las ideas de Karl Marx. Esa ideología cree en la lucha de clases, la abolición de la propiedad privada, y el establecimiento de una dictadura indefinida que guíe la transición hacia la sociedad comunista.


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jueves, 9 de febrero de 2012

Chavismo de pobres vs chavismo anti-pobreza

Autores:
Luis Alberto López Rafaschieri y José Alberto López Rafaschieri
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Uno de los fundamentos del socialismo del siglo XXI dice que casi todos los simpatizantes de Chávez vienen de los sectores desatendidos por la cuarta república: los pobres, los necesitados, los que fueron marginados por el capitalismo salvaje. Y en ese mismo sentido, los dirigentes de la llamada "revolución bolivariana" aseguran que casi todos los opositores de Chávez pertenecen a una casta privilegiada de empresarios burgueses, una adinerada oligarquía, los ganadores del modelo capitalista.

En pocas palabras, según Chávez, los simpatizantes de la revolución son los pobres, y los de la oposición son los ricos; idea que lleva a una contradicción cuando analizamos otra de las promesas chavistas.

Los cabecillas del chavismo afirman que Venezuela está cerca de erradicar completamente la pobreza gracias a las políticas sociales del gobierno, que el 92% de los venezolanos tiene un empleo formal, estable y bien remunerado (cifras INE), y que la revolución puso el poder en manos del pueblo.

Pero si se contrasta la idea de una revolución apoyada por pobres versus la de una revolución donde ya no hay pobres, una de las dos resultaría necesariamente falsa desde el punto de vista lógico.

Si casi todos los chavistas están en las zonas con muy bajos ingresos, esto significa que todavía hay muchos necesitados en Venezuela a pesar del largo gobierno de Chávez, lo que deja sin validez las cifras de mejoría socio-económica que publica el gobierno. Por otro lado, si la revolución está por acabar para siempre con la pobreza en este país, como dice el INE, concluiríamos que la mayoría de los chavistas ya forma parte de una clase social que tiene sus necesidades básicas cubiertas, por lo que sería errado afirmar que la revolución es apoyada por los que menos tienen.

El chavismo apoyado por los pobres contra el chavismo que acabó con la pobreza, dos postulados mutuamente excluyentes.


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domingo, 15 de enero de 2012

"Expropiar es robar": María Corina y la Biblia

Autores:
José Alberto López Rafaschieri y Luis Alberto López Rafaschieri
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¿Tiene razón la diputada Maria Corina Machado cuando acusa de robo a la política de expropiaciones del presidente Chávez? Stricto sensu, ciertamente robar y expropiar no son la misma cosa desde el punto de vista jurídico; robar es apropiarse de algo por la fuerza, y expropiar es privar a alguien de un bien a cambio de una indemnización siempre y cuando se respeten los debidos procesos legales, y ahí es donde está el meollo del asunto.

La mayoría de las expropiaciones ordenadas por Chávez son producto de caprichos personales y el deseo de imponer un modelo de sociedad que la mayoría de los venezolanos rechaza, el comunismo. En casi ninguna de estas ocupaciones existe el derecho a la defensa ni se respeta el debido proceso, porque los jueces y las instituciones son presionados desde la primera magistratura para fallar a favor de quien firma el pago de sus sueldos. Además, a muy pocos de los expropiados se les indemniza el justo valor de su propiedad perdida, y cuando se hace es después de años de retraso e innumerables padecimientos.

La política de expropiaciones de Chávez es una toma sistemática de las empresas y propiedades que él considera estratégicas para el desarrollo de su proyecto político, es decir, no son esporádicas muestras de un estado de necesidad, sino que por su constancia rayan en el exceso, y delatan la mala intención del gobierno central de ir acorralando a los poseedores de algún bien.

Para colmo, si las propiedades confiscadas fueran llevadas a estados de producción, eficiencia y utilidad pública muy superiores a los que tenían con sus dueños legítimos, al menos los defensores del gobierno tendrían material para suavizar el atropello, pero la realidad es que la generalidad de las empresas, maquinaria, tierras y edificios que el chavismo expropia terminan en el total abandono o en algún chanchullo.

Hasta en la Biblia, la máxima referencia moral de Occidente, se presenta como un robo el hecho de que un gobernante abuse de su poder para despojar de sus propiedades a los ciudadanos. El libro de los Reyes, capítulo 21, narra cómo el séptimo monarca de Israel, Acab, cayó en desgracia ante los ojos de Dios y del pueblo luego de que, no pudiendo hacerse del hermoso viñedo de un súbdito por las buenas, tramara toda una conspiración para despojar a aquel pobre hombre de la herencia de sus antepasados. En el relato, el Creador ordena al profeta Elías ir a decirle al rey, "¿No has asesinado a un hombre, y encima te has adueñado de su propiedad?", oración interrogativa en la que expresamente Dios acusa al monarca hebreo de asesino y ladrón.


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viernes, 23 de diciembre de 2011

¿Y si varios invasores desean la misma propiedad?

Autores:
Luis Alberto López Rafaschieri y José Alberto López Rafaschieri
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Además de ser una medida desfasada e ilegal, la propuesta chavista de resolver el problema habitacional en Venezuela promoviendo invasiones, plantea un inconveniente de otra índole. 

¿Qué pasa si dos personas se antojan del mismo terreno?, ¿cómo se ponen de acuerdo para enajenar el inmueble? ¿O qué pasa si un chavista invadió y llega otro más bravo a re-invadirlo, apelando al mismo derecho de usufructuar lo ajeno? ¿Qué hacen las autoridades en estos casos?, ¿cuál sería el criterio o ley para asignar la tierra?

No hay en la ideología chavista un patrón objetivo para dirimir controversias de este tipo, por ahora estas situaciones se resuelven con normas informales y primitivas como quién llegó primero, quién tiene un hermano militar, quién está dispuesto a darle un poquito más de dinero al chavista que arregló la invasión, quién tiene un compadre más pesado en el PSUV, quién tiene una novia en la alcaldía, quién tiene a la comunidad invasora a su favor, o sencillamente quién es el más violento; criterios que evocan la ley del más fuerte y promueven la desigualdad social, donde el grupo con alguna de las mencionadas características saca ventaja, abusa, peor que como se comportan los propietarios capitalistas criticados por el comunismo.

El socialismo del siglo XXI asume que las invasiones ocurren de manera armónica, donde el único conflicto probable se presenta con el desafortunado dueño del inmueble tomado, pero en el mundo real son frecuentes las ocasiones cuando varios invasores se pelean por la misma propiedad, eventos que no pocas veces terminan en enfrentamientos, frustración, nuevas injusticias, lesiones y homicidios.


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viernes, 2 de diciembre de 2011

El marxismo dentro del Socialismo del Siglo XXI

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Autores:
José Alberto López Rafaschieri y Luis Alberto López Rafaschieri
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Durante esta semana estuvimos en el centro cultural Casa Ramos Sucre, de la ciudad de Cumaná, dando un foro titulado "El socialismo: teoría e historia". En esta conferencia compartimos información con el público asistente acerca de la ideología socialista, revisando desde su versión utópica hasta la científica, y haciendo especial énfasis en el denominado Socialismo del Siglo XXI que promueve el gobierno venezolano.

Sobre este socialismo de la llamada Revolución Bolivariana, uno de los elementos que más destacamos en nuestras ponencias fue que, aunque es una doctrina que mezcla desordenadamente principios de varias corrientes de pensamiento (liberalismo, autoritarismo, militarismo, democracia, populismo, bolivarianismo, etc) el rasgo que más destaca es su influencia marxista, lo que puede verse en los símbolos que usa -como el color rojo y la estrella de cinco puntas-, su discurso de lucha de clases, su concepción económica de que todos los problemas pueden resolverse limitando o exterminando la propiedad privada, y su afinidad con el régimen cubano y las guerrillas comunistas colombianas, entre otros detalles.

En el evento se dio al final un importante intercambio de ideas entre nosotros y el público asistente, entre quienes se encontraban varios candidatos a la alcaldía de Cumaná por la Mesa de la Unidad, como el aspirante de Acción Democrática, Robert Alcalá, y representantes de otros partidos políticos.

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sábado, 26 de noviembre de 2011

Déficit habitacional Venezuela: Lecciones de Cuba

Autores:
Luis Alberto López Rafaschieri y José Alberto López Rafaschieri
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En el tema de la vivienda, Cuba y Venezuela comparten el problema de la escasez, una capital sobrepoblada y perspectivas negativas de largo plazo.

Cuba probó el socialismo al estilo soviético por 50 años, pero los programas de desarrollo rusos no funcionaron bien. Cuba es hoy en día uno de los países más atrasados del mundo; pobreza y desigualdad son tan abundantes en esa isla caribeña como la represión política, y en este contexto adquirir una casa es mucho más difícil que en las democracias de América Latina.

Raúl Castro y Fidel lo saben, y lo sabían desde hace décadas, sin embargo, no es fácil decirle de repente a la familia, a los militares importantes y a los altos burócratas que se acabaron los grandes negocios inmobiliarios, que las millonarias cuentas en Suiza tendrán que llenarse menos rápido, pues por más sueño que provoquen las promesas del socialismo, con el tiempo, el pueblo despierta y exige, peor si se le engañó llevándolo al sacrificio colectivo, como en Cuba.

De todas formas los negocios continuarán en las oficinas públicas cubanas, en el sector agrícola, minero, desintoxicando a drogadictos adinerados del extranjero, revendiendo el petróleo gratis que manda Chávez, cobrando comisiones por debajo de mesa a los contratistas privados, y ofreciendo toda clase de servicios con sobreprecio al gobierno venezolano, especialmente médicos, mas el tema de la vivienda en Cuba llegó a tal descuido que no se puede seguir dejando en manos de una élite a quien sólo le interesaba el poder, así que se hicieron necesarias varias reformas con el objeto de evitar una crisis que llevara a consecuencias peores.

Por muy lucrativo que fue el socialismo de estilo soviético para la oligarquía de los Castro, la dictadura cubana está consciente de que sólo podrá sobrevivir si actualiza su modelo económico, mientras Chávez, en Venezuela, sigue fantaseando con la planificación socialista de la vieja guardia para abordar un terrible déficit de viviendas.

En Venezuela, Chávez está convencido de que el exterminio de las empresas privadas inmobiliarias es esencial para resolver el problema habitacional. Por el contrario, en Cuba, luego de probar por décadas lo que propone el socialismo, Raúl Castro impulsa ahora medidas para estimular el crecimiento del sector privado en la construcción de viviendas.

En Venezuela, Chávez cree que imponiendo severos controles sobre el alquiler de viviendas, la oferta se volverá asequible sin provocar efectos secundarios. Contrariamente, en Cuba, luego de probar por décadas lo que propone el socialismo, Raúl Castro liberalizó los alquileres en 2010.

En Venezuela, Chávez nacionalizó las compañías cementeras con la excusa de distribuir este material a un mejor precio. En contraste, en Cuba, luego de probar por décadas lo que propone el socialismo, Raúl Castro comenzó a otorgar licencias a empresas privadas desde 2011 para que produzcan cemento y otros materiales de construcción.

¿Aprenden los chavistas de Cuba solamente lo que les conviene?, ¿o es que Raúl mandó a los socialistas radicales a Venezuela y dejó en su país a los más hábiles?


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viernes, 22 de abril de 2011

6to Congreso del PCC: Socialismo de papel

Autores:
José Alberto López Rafaschieri y Luis Alberto López Rafaschieri
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En el Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba se debatieron los lineamientos que regirán el modelo económico de esa nación antillana en los próximos años. Para mantener la fachada de una dictadura que todavía aguanta a pesar de la convalecencia de Fidel, y por el orgullo ante la comunidad internacional, el discurso que adornó el evento fue "socialismo, revolución y más socialismo", sin que se profundizara en las reformas anti-comunistas de Raúl Castro, ni se discutiera abiertamente la crisis de fe en la filosofía marxista que atraviesa el alto gobierno.

El Congreso anterior al de este año fue en 1997. El documento final que aquella reunión arrojó menciona la palabra socialismo sólo tres veces, mientras que en el documento de 2011 la misma palabra se invoca 26 veces; demostrando el deseo del liderazgo cubano de enfatizar el carácter socialista de la era posfidel.

Mas de nada sirve que ahora repitan más que antes la palabra socialismo si las señales que muestra el régimen cubano ilustran serias contradicciones internas. Fidel le decía al mundo hace pocos meses "el modelo cubano ya no funciona ni para nosotros", en tanto los encargados del partido comunista vociferaban en la convención de esta semana "la continuidad e irreversibilidad del socialismo". ¿A quién le creemos?

Aunque los políticos cubanos trataron de mantener la retórica revolucionaria, el documento final advierte tímidamente un socialismo distinto al de Fidel. El texto dice, por ejemplo, que "el sistema económico que prevalecerá continuará basándose en la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción". Notemos la intencional inclusión de la palabra "fundamentales" en la declaración, lo que deja las puertas abierta para la participación del sector privado en diversas áreas no estratégicas de la economía cubana, como ya Raúl ha venido permitiendo en la pequeña explotación agrícola y comercial.

El marxismo clásico, en el que creía Fidel, tiene entre sus pilares ideológicos la propiedad colectiva de los medios de producción y la abolición de la propiedad privada, sin distinción de si estos recursos eran fundamentales o no. Pueden incluir 26 veces más la palabra socialismo en la conclusión del Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba, pero que ahora hablen de propiedad socialista sobre algunos medios de producción -los fundamentales-, suena más a un modelo de economía mixta que a uno socialista.


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viernes, 25 de febrero de 2011

Gaddafi y los latinoamericanos de extrema izquierda

Autores:
Luis Alberto López Rafaschieri y José Alberto López Rafaschieri
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Daniel Ortega fue el primero en salir en defensa de Gaddafi, apoyando moral y diplomáticamente la represión de este dictador. Después se asomó Fidel Castro, quien no sólo se conformó con un respaldo como el de Ortega, sino que además habría usado los recursos de Cuba, según el periodista Hugh Milesen, para enviar pilotos militares que bombardearan con aviones de guerra a los estudiantes que alzan sus voces en las calles libias.

Y luego de una espera relativamente larga, tratando de encontrar un momento mejor, habló Chávez, pero no pudo más que reafirmar el apoyo que sus camaradas de Cuba y Nicaragua habían hecho público antes que él.

Debido a la sanguinaria represión de la que han sido víctimas los manifestantes libios, Gaddafi ha perdido el apoyo de casi todo el mundo, incluyendo el de la Liga Árabe. Sin embargo, quienes en América Latina pronuncian la palabra pueblo todos los días, se quedan cortos cuando les llega la hora de hacer algo auténticamente democrático. Para los extremistas del izquierdismo radical latinoamericano, el amparo de una violenta revolución socialista está por encima de la defensa de los derechos humanos, a pesar del costo político que esta postura tendría en sus imágenes, y pese a ser un grupúsculo que contradice la opinión generalizada sobre la situación en Libia.


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martes, 14 de diciembre de 2010

La Perestroika cubana, impacto cultural

Autores:
José Alberto López Rafaschieri y Luis Alberto López Rafaschieri
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Se cayó el Muro de Berlín, desapareció la URSS, EEUU ganó la Guerra Fría, China se abrió al capitalismo, en Corea del Sur se vive mejor que en Corea del Norte, y en general, el socialismo demostró ser un fraude en todos los terrenos donde fue probado, pero en América Latina muchos de estos sucesos fueron vistos como historias lejanas que nada tenían que ver con las realidades locales.

Cual quinceañera enamorada, seguir creyendo en los mitos de la fantasía era menos doloroso que asumir la pérdida, así que entre políticos, intelectuales, empresarios y ciudadanos comunes hispanoparlantes, la dictadura de Fidel seguía representando el mismo paraíso de libertades y bienestar social que solo existía en la cabeza de los hippies. "En Cuba la salud es gratis, la gente es verdaderamente feliz y las rosas son más rojas", se podía escuchar bien iniciado el siglo XXI en universidades y centros de poder latinoamericanos.

Por desgracia para el pensamiento comunista regional, la negación es un mecanismo psicológico de defensa no muy confiable para guardar secretos. La verdad ha comenzado a explotar en la mismísima Meca del comunismo latino, por lo que la re-estructuración del modelo cubano promete ser algo lo suficientemente cercano como para que los latinoamericanos dejen de ignorar lo que debieron haber aprendido hace tiempo acerca del socialismo. Y tal como un día la Cuba de Castro influenció a muchos a insistir en el error del esquema comunista, ahora debería llevarlos a imitar cambios pro-capìtalistas, aunque públicamente no lo reconozcan, o pretenden hacerle creer a los simpatizantes del estatismo que poner las economías en manos del sector privado es lo mismo que un sistema socialista.

A diferencia del siglo XX, este colapso socialista no está ocurriendo en Europa o Asia, sino en uno de los símbolos más importantes de la cultura latinoamericana, de manera que su impacto debería sentirse especialmente en la isla y su esfera de influencia.

Cuba es un país geográfica y económicamente pequeño, pero ideológicamente, afecta como nadie al resto de las naciones de la región, inclusive más que Estados como México, Brasil o Argentina. Una gran cantidad de políticos latinoamericanos espera primero que Fidel marque la pauta para después poder expresar un criterio parecido, solo que esta vez, la filosofía del gobierno cubano apunta hacia reformas anticomunistas -privatización y liberalización económica-, lo que podría significar un terremoto ideológico para la izquierda de Brasil y la América hispana.


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sábado, 11 de diciembre de 2010

Evo, ¿y qué ha hecho el Marxismo por el ambiente?

Autores:
Luis Alberto López Rafaschieri y José Alberto López Rafaschieri
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En la era actual uno esperaría que el debate sobre el calentamiento global se centrara en el desarrollo de energías renovables, el manejo más eficiente de los recursos naturales, la geo-ingeniería, la reducción de las emisiones de dióxido de carbono, y las reformas legales que permitan amilanar el impacto que tiene la actividad humana en el planeta. Lamentablemente, en la cumbre de Cancún contra el cambio climático no podía faltar un gobierno latinoamericano que intentara desviar la discusión hacia temas propios de épocas anteriores a la Internet, retomando la idea de desmantelar el capitalismo como la gran panacea capaz de salvar al mundo de todos los males que lo aquejan.

"Muere el capitalismo o muere la Madre Tierra", fue el planteamiento que llevó Evo Morales a México, regresándonos al tiempo en que la política internacional se basaba en la aceptación o el rechazo del marxismo. Pero claro, para los que vivimos en América Latina no es nada nuevo que siempre aparezca un político de por estos lares explicando cada acontecimiento interno o externo con la ideología leninista, ni que a personajes como a Chávez o Morales nunca les llegara la noticia del fracaso del comunismo en todas las regiones donde se le probó.

¿Qué nos pueden enseñar los regímenes socialistas sobre políticas ambientales? El peor desastre nuclear que ha ocurrido en la Tierra sucedió en Chernobyl, para entonces una de las repúblicas que integraban la U.R.R.S. El título de mayor emisor de dióxido de carbono del globo lo ostenta China. Buena parte del agua que se consume en Vietnam tiene tanta contaminación que varias veces el asunto ha sido catalogado por la UNICEF como "problema ambiental apremiante". Corea del Norte tiene graves registros de contaminación del aire a causa de que la nación produce bastante de la energía que consume a partir del carbón. Y Laos integra la lista de países con mayor tasa de deforestación, mientras que Cuba, Venezuela y Bolivia han perdido respectivamente el 1,97%, 0,55% y 0,45% (al año) de sus árboles entre 1990 y 2010.

Claramente, los modelos socialistas no tienen moral para criticar al capitalismo por la degradación del medio ambiente, por lo que es obvio que no tiene futuro buscar la solución al cambio climático replanteando esquemas comunistas de explotación económica.


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jueves, 9 de septiembre de 2010

El Fidel Castro que no conocíamos

Autores:
Luis Alberto López Rafaschieri y José Alberto López Rafaschieri
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En 1962, Fidel amenazó a Estados Unidos con misiles nucleares, sin embargo, en el siglo XXI, el ex-dictador cubano como que prefiere lanzar cohetes contra otros objetivos, esta vez, dirigidos hacia la propia ideología izquierdista latinoamericana de la cual fue él un notorio representante.

"El modelo cubano ya no funciona", resonó ayer en toda la prensa internacional. Normalmente uno escucharía esta frase y pensaría que se está haciendo referencia a un discurso de Ronald Reagan o George W. Bush, pero no, no es de ninguno de ellos, ni siquiera son palabras de algún político neo-conservador del Partido Republicano, pertenecen nada más y nada menos que al comandante de la Revolución Cubana, Fidel Castro.

Por frases menos contra-revolucionarias que ésta, Castro envió a la cárcel a decenas de personas, hizo fusilar a otras tantas y ordenó palizas contra varios más. No obstante, ahora lo dice él y tiene la dicha de que sus palabras reciban el respeto de todos los voceros de la revolución, y de que no exista nadie que se atreva a enviarlo a prisión. Hecho que paradójicamente le da la razón a la sentencia que Fidel hizo sobre el modelo cubano, pues también es una muestra de la doble moral del fracasado socialismo castrista.

Por increíble que parezca, Castro pronuncia estas palabras cuando apenas el mundo está saliendo de la crisis financiera que muchos pensaban acabaría con el capitalismo, y a menos de 20 días de las elecciones parlamentarias en Venezuela, donde su principal imitador, Hugo Chávez, enfrentará una reñida votación por el control del poder legislativo.

Este año varios comentarios de Fidel han sido polémicos, inicialmente dijo que socialismo y comunismo eran lo mismo, luego reconoció que había cometido un error al perseguir brutalmente a los homosexuales (encarcelándolos y haciéndolos trabajar en campos de concentración), después pidió respeto para el pueblo de Israel y ahora afirma que el modelo político-económico cubano, ése que la izquierda latinoamericana pintaba como una maravilla sin parangón, no sirve para generar bienestar social ni aún en Cuba, lo cual echa por tierra varios de los principios ideológicos del izquierdismo radical dentro y fuera de América Latina.

Decían que la miseria en Cuba era producto del embargo comercial estadounidense, mas de las palabras de Fidel uno desprende que el verdadero culpable es el modelo socialista que él copió de la Unión Soviética.

Hace años, Gabriel García Márquez, en su artículo "El Fidel Castro que yo conozco", nos habló del mismo líder mítico que promocionaba la propaganda de la Revolución Cubana. Pero el actual es un personaje más real, el Fidel Castro que no conocíamos.


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viernes, 9 de julio de 2010

¿BP o PDVSA?

Autores:
Luis Alberto López Rafaschieri y José Alberto López Rafaschieri

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La petrolera BP, de capital privado, le ocasionó un daño a la humanidad con el devastador derrame en el Golfo de México, pero como esta empresa opera bajo la jurisdicción de países capitalistas, cualquiera puede exigir indemnizaciones ante las cortes de justicia y todo el mundo puede criticar a la compañía libremente. Hasta los que escriben la columna semanal a nombre de Fidel Castro se permitieron despotricar del asunto sin temor alguno.
En contraste, casi al mismo tiempo, las compañías públicas venezolanas PDVAL y PDVSA también le ocasionaron severos daños a la humanidad. Una permitiendo que se pudrieran toneladas de alimentos que habrían alimentado a miles y la otra causando un desastroso derrame petrolero en el Lago de Maracaibo. Pero como estas compañías estatales están bajo la jurisdicción de un gobierno socialista, entonces no existen indemnizaciones, los trabajadores que denunciaron las fallas fueron despedidos de sus cargos, los medios de comunicación que cubrieron ciertos hechos son actualmente acusados ante los tribunales por difamación y un torbellino de secretos oculta la información para que nadie se entere de nada.

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miércoles, 7 de julio de 2010

El nuevo mercado inmobiliario venezolano

Autores:
José Alberto López Rafaschieri y Luis Alberto López Rafaschieri
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Imaginemos por un momento cómo sería el mercado inmobiliario en Venezuela bajo las leyes chavistas de propiedad inmobiliaria e inquilinato que la Asamblea Nacional quiere aprobar...

La demanda aumentaría inmediatamente, porque los precios que fije el gobierno serán más bajos que los del mercado, lo cual pondrá un incentivo muy poderoso para adquirir o alquilar viviendas. Pero en la mayoría de los casos la oferta permanecería constante y en otros disminuiría, puesto que muchos preferirán dejar sus propiedades sin alquilar o vender para evitar problemas con las nuevas regulaciones revolucionarias.

Por si fuera poco, al igual que sucedió con el mercado de dólares preferenciales, las listas de carros nuevos y las Casas de Bolsa que funcionaban como agentes cambiarios, la boliburguesía utilizaría su poder para crear un mercado negro habitacional, en donde las reglas serían alquilar sin contratos, cobrar precios exagerados por el alto riesgo y la escasez, y poner de lado a cualquiera que no esté dispuesto a aceptar el nuevo orden inmobiliario de la revolución.

De modo que nos encontraríamos con dos ecuaciones típicas de la economía chavista:

1) Demanda creciente + oferta disminuida = problemas

2) Regulaciones socialistas + oligarquía roja rojita = mercado negro

Total: Mercado inmobiliario distorsionado de igual o peor forma que el mercado cambiario.


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martes, 15 de junio de 2010

Nuevo control cambiario chavista y emigración

Autores:
Luis Alberto López Rafaschieri y José Alberto López Rafaschieri

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Hace tres meses las cosas eran más fáciles para los emigrantes de Venezuela. Podían vender sus propiedades -casa, carro, terreno, etc- y había formas de sacar su dinero de la Venezuela chavista, pero las cosas cambiaron.

Un venezolano común que no quiere ver a su familia viviendo en un infierno socialista todavía puede vender sus posesiones, lamentablemente, ahora tiene un gran problema: ¿Cómo saca su dinero de Venezuela si el nuevo control cambiario prohíbe la asignación de grandes sumas de dólares para personas naturales?

Un venezolano común puede obtener hasta $5000 al año a través del nuevo esquema del BCV, pero cuando alguien vende un apartamento, o una casa, se necesitan generalmente mucho más de $5000 para sacar el dinero del país. A menos que erróneamente se crea que la vivienda promedio en Venezuela vale unos 25 mil bolívares.

Conociendo el estilo improvisador del chavismo uno puede pensar que se les olvidó este pequeño detalle, tal vez porque asumen que en un paraíso socialista nadie emigra. Por desgracia, debemos recordarle al gobierno una dura realidad: Si algo caracteriza a los países socialistas es que son productores de grandes oleadas de emigrantes, como pudo verse en Europa del Este, China, Corea del Norte y Cuba. Muchos no soportan vivir bajo las desigualdades e ineficiencias del comunismo, por lo que el régimen cambiario chavista debería modificarse para adaptarse a estos hechos.

Aunque claro, no nos olvidemos que en los paraísos socialistas cierran las fronteras para que nadie salga. Con esta medida ya Venezuela levanta un primer obstáculo a los emigrantes, ya llegará el segundo, el legal, y cada día nos parecemos más a la Isla Cárcel, Cuba.


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miércoles, 26 de mayo de 2010

Estatismo hiperinflacionario

Autores:
José Alberto López Rafaschieri y Luis Alberto López Rafaschieri
www.morochos.org

Bielorrusia es una economía mayormente estatizada, aún así, su variación anual de precios alcanza por lo general cifras hiperinflacionarias (8,4% en 2007, 14,8% en 2008 y 13% en 2009).

Vietnam también es una economía mayormente estatizada, aún así, su variación anual de precios alcanza por lo general cifras hiperinflacionarias (8,3% en 2007, 23,1% en 2008 y 7% en 2009).

Y en Venezuela, el gobierno también ha tenido casi siempre la costumbre de ser propietario de muchos negocios, tendencia que se ha acentuado durante los 11 años de gobierno de Hugo Chávez. Aún así, la variación anual de precios venezolana alcanza por lo general cifras hiperinflacionarias (18,7% en 2007, 30,4% en 2008 y 29,5% en 2009).

El punto es, si en estos países al gobierno le corresponde abastecer una parte importante de los bienes que consume el público, ¿por qué el alza exagerada en los precios? Es una realidad que contradice a las teorías socialistas. Se suponía que la culpa era del sector privado, pero aunque estas naciones tienen economías con fuertes rasgos estatistas, en ellas, las mercancías aumentan de valor a ritmos vertiginosos. De hecho, en estos paraísos de las nacionalizaciones, la inflación es mucho mayor que la de los países capitalistas, como puede verse si comparamos sus registros con los de Estados Unidos, Canadá, Japón o los miembros de la Unión Europea. Donde la variación anual de precios sólo excepcionalmente ha sobrepasado el 3% en los últimos diez años.

La inflación es un fenómeno monetario que viene dado principalmente por el gasto del gobierno y la cantidad de dinero que éste imprime, así que cuando un país es afectado por la hiperinflación, el gobierno es el principal responsable. Sacar del sistema al sector privado no es una garantía de que el nivel general de precios se estabilizará, como lo demuestran los casos expuestos arriba.


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viernes, 21 de mayo de 2010

El primer mundial sin luz para Venezuela

Autores:
Luis Alberto López Rafaschieri y José Alberto López Rafaschieri

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Estamos en cuartos de final, el juego ha estado electrizante, al equipo que le vamos le falta un jugador y han habido conatos de trifulca. Se van a penales, la emoción es incontenible y de repente clic...

- ¿Qué pasó? Pregunta alguien

- ¡Se fue la luz! Exclama otra persona

(Los comentarios subsiguientes se los dejamos a su imaginación).

Desgraciadamente, la enmienda re-eleccionista que los venezolanos aprobaron el año pasado no sirve para ver el fútbol, así que por primera vez, debido a la crisis eléctrica socialista, los habitantes de Venezuela tendremos que experimentar lo que significa perderse los mejores juegos de un mundial.

Y lo peor es que los estados andinos serán los más afectados, porque de toda Venezuela es ahí donde la afición por el fútbol es mayor. Casualmente la región donde las fallas eléctricas y los racionamientos revolucionarios son más frecuentes.

Pero como no todas las naciones del mundo tienen que preocuparse por la ineficiencia del socialismo, mientras los venezolanos se perderán algunos juegos y verán otros mutilados, en Estados Unidos, Europa y los demás países capitalistas, los ciudadanos disfrutarán del mundial Sudáfrica 2010 a plenitud.


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viernes, 23 de abril de 2010

La propiedad privada, muleta de la ineficiencia chavista

Autores:
José Alberto López Rafaschieri y Luis Alberto López Rafaschieri
www.morochos.org

Para reducir el desempleo no se crean los suficientes puestos de trabajo, sino que el gobierno venezolano impone a los empresarios que no puedan remover a nadie de su cargo. Como solución al déficit habitacional no se construyen las viviendas necesarias, sino que Chávez congela los alquileres y expropia los inmuebles de gente indefensa. Y con el objetivo aparente de aumentar la producción nacional, en lugar de fundar nuevas empresas, el chavismo simplemente aprueba la toma forzada de industrias privadas. La idea es irresponsablemente sencilla, utilizar la propiedad de los venezolanos para resolver.

Para muestra revisemos los decretos de inamovilidad laboral, congelación de alquileres, nacionalización de empresas que prestan servicios petroleros, expropiación del edificio “La Francia”, confiscación de equipos de RCTV, incautación de cientos de fincas agrícolas e industrias, nacionalización de supermercados Éxito y CADA...

Pareciera que en el socialismo de Chávez la propiedad privada deja de ser un derecho constitucional para transformarse en una gran caja de herramientas de donde el presidente de la república toma lo que necesita. El patrón es siempre el mismo, ante cada problema que el gobierno quiere atender, una de las respuestas del protocolo chavista consiste en disponer de la propiedad de alguien.


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sábado, 17 de abril de 2010

Sobre las Guerrillas Comunicacionales en Venezuela

Autores:
Luis Alberto López Rafaschieri y José Alberto López Rafaschieri

www.morochos.org

Las FARC entregan fusiles a los adolescentes y Chávez les da un rociador de tinta, pero el espíritu es el mismo: utilizar a los jóvenes como armas políticas.

“Guerrillas Comunicacionales” es el nuevo programa escolar socialista que el gobierno de Chávez impondrá sobre los estudiantes venezolanos para que, cuatro horas a la semana, aprendan a difundir los mensajes del gobierno revolucionario.

Con sólo comenzar a revisar la propuesta resalta el asunto del nombre. Ya de por sí el sustantivo guerrilla es el favorito de varios grupos internacionales que no son exactamente lo que uno llamaría buenos ejemplos para los adolescentes: la guerrilla cubana de los años 50, la guerrilla colombiana, la guerrilla de los años 60 en Venezuela, las guerrillas africanas, las guerrillas extremistas del Medio Oriente y las guerrillas neonazis en Estados Unidos-Europa. Grupos armados que por lo general están inmiscuidos en actividades ilegales como terrorismo, tráficos de drogas, contrabando, asesinatos y secuestros. Adjetivar de guerrilleros a muchachos, por lo tanto, podría verse como una artimaña propagandística para incitar a los estudiantes al comportamiento asociado con la palabra guerrilla.

Luego debemos considerar la cantidad de horas de verdadera y valiosa educación que los jóvenes de Venezuela perderán por estar aprendiendo a hacer pancartas proselitistas.

Y por último, este programa educativo pone en entredicho el derecho de los adolescentes a no ser discriminados por sus ideas (art. 3 de la LOPNA), ¿qué pasa si el estudiante no está de acuerdo con lo que se le obliga a difundir? Así como también surgen dudas acerca del derecho de los adolescentes a no ser utilizados como modelos en espectáculos que promuevan la intolerancia (art. 79 de la LOPNA). Los venezolanos conocemos muy bien el estilo característico del presidente y su partido, así que nos nos extrañaría encontrarnos después con que “difundir los mensajes del gobierno” sea en la práctica lo mismo que atacar a la oposición.


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